Magangué suena a África

Con sólo pronunciar su nombre ya hay un sonido, una bulla, un color: ¡Magangué! Haga el ejercicio, diga ¡Magangué! ¿Sintieron eso?  El color, el sonido, la bulla. Magangué suena a África, sabe a África y nos remonta a África. Ubicado a la orilla del río Magdalena en el departamento de Bolívar, este municipio tiene un pasado cultural envidiable en el que las gaitas de los Zenúes se mezclan con los tambores que pregonan sonidos ancestrales de otro continente, recuerdan  la guerra de los mil días e inspiran a la creación de mundos mágicos como Macondo de Gabriel García Márquez.

Y precisamente un mundo mágico fue lo que crearon con Magangué, el videoclip de la agrupación musical Sidestepper que nos da una vuelta por la selva, por sus sonidos, por sus colores y sus tradiciones. Magangué es un llamado a ese pasado ancestral, es una búsqueda, es una invitación a la unión, al baile, al ritual.

Para evocar un sentimiento profundo a selva aborigen, los chicos de Sidestepper no se internaron en lo profundo del bosque. Ellos crearon una escenografía tan especial y mágica que inmediatamente nos traslada al continente africano. El sonido del tambor inmediatamente nos hace caer en trance.

            

Unas cacatúas multicolor empiezan a entonar la canción mientras nos adentramos en la selva. Las nubes, los árboles, las plantas, las flores, el hombre paja, las mariposas y los trajes, todo fue creado a mano para el video y ese es el toque especial que le dan: imágenes macondianas hermosas de un día en la selva de Magangué.

Además de lo poético y metafórico de la escenografía, los Sidestepper nos proponen baile, pero no cualquier baile. Esos tambores y ese canto de dos hermosos indígenas pregonando la frase “te doy la mano, yo soy tu hermano”, es toda una abierta invitación a la paz, al intercambio, a compartir, a la unión,  a la fiesta, al jolgorio, al ritual de estar juntos entre hermanos de esta misma tierra.

Pero este video no es casualidad. Sidestepper es la agrupación responsable de revolucionar –desde hace más de quince años- los sonidos  tradicionales colombianos al mezclarlos con la contagiosa magia de los “beats”. Detrás de Sidestepper está el productor musical inglés Richard Blair, quien es considerado como el papá de la nueva música colombiana. De sus experimentos salieron muchas de las bandas que hoy son mundialmente conocidas por pregonar nuestro sabor.

Magangué hace parte del disco “Supernatural Love” que salió en 2015 y el video fue dirigido por otro músico, Rafael Espinel, cantante de la agrupación colombo-belga “La Chiva Gantiva”. Para Sidestepper cada video es una obra de arte, un universo entero por crear. Y esto es una de las características que sobresalen en esta agrupación. Ambas partes, lo visual y lo sonoro, han sido cuidadosamente compuestos en cada una de sus obras. Con el video “Deja” se acercaron al cine musical siendo pioneros en la alta factura, la colorización y el fluir lento de la imagen. Ahora con Magangué vuelven a encantar y a hipnotizar nuestros sentidos con esta hermosa propuesta audiovisual.

Con Magangué los Sidestepper demuestran el poder espiritual que también puede habitar en la música electrónica  si se fusiona con lo chamánico ancestral y tradicional, con las gaitas de los Zenúes y los tambores ancestrales de otro continente, y sobre todo y más importante que lo anterior, si se crean mágicos mundos imaginarios como Magangué.

Y si son bien curiosos y atentos podrán ver a Richard Blair actuando como uno de los personajes principales del vídeo. ¿Adivinen cuál es?

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