EL HOMBRE MÁS ALLÁ DE LA PARRANDA

Una joven camina desprevenida por un andén del centro de la ciudad de Medellín, oye música parrandera que sale de una cantina, entra, pide una cerveza, hay dos mujeres que se encuentran bebiendo aguardiente. Baila sola. Al lado hay una pareja dando salticos de baile. Otros se unen y cantan, o mejor, gritan, una canción de Octavio Mesa, El Rey de la Parranda. Esta escena al inicio del libro El cantor parrandero Octavio Mesa, ópera prima de la periodista Zahira López, da cuenta de cómo la autora logró adentrarse al mundo de la música parrandera para entenderla mejor: cuando entraba a las cantinas se ubicaba en la barra y “empezaba a bailar, la gente se animaba, me gustaba mucho encender el baile, como tengo esa formación en la danza…”. Fue en ese sentir que logró acceder a un género que no le atraía y a plasmar la voz de quien vivió por la música parrandera.

Esta crónica sobre Octavio Mesa narra la vida de un bohemio popular desde él y de quienes lo rodearon. Es una “colcha de retazos”, como indica Zahira, que muestra al cantante humano. El primer encuentro con el músico se dio en el 2003, cuando investigaba sobre el narcotráfico en una materia del pregrado de periodismo de la Universidad de Antioquia. En el 2004 casi abandona el proyecto por considerarse inexperta, pero Octavio la animó a continuar, “él me entregó un texto (escrito por él en bolígrafo) porque quería que lo publicara y sabía de alguna manera que nadie lo iba a hacer como yo. Por eso concebí algo digno que me pusiera a prueba como cronista y que sacara una historia de Octavio Mesa a la altura”. En el 2005 comenzó entrevistas, pero se fue a México a estudiar, dejó la escritura y se dedicó a la danza, pero en 2007, cuando escuchó la noticia de la muerte de Octavio, retomó la crónica. 10 años después, cuando murió su madre, decide enviar el proyecto a la convocatoria de becas de creación de la Alcaldía (que ganó) y así pulir el texto y publicarlo.

En la escucha, la investigación y el sentir la música, Zahira reconstruyó la historia de 74 años de un hombre de extracción humilde y tradición antiqueña, el cual desde niño cantaba y tocaba la guitarra. Fue arriero, parrandero, mujeriego. Conoció a Pablo Escobar. Fue (es) reconocido por cantantes y por el gremio de la música comercial del país.

El texto da cuenta del don y la facilidad de la composición del Rey de la Parranda, de su trasegar como músico en los lugares populares y de élite, la realidad de la industria discográfica en su época dorada. La búsqueda de esa casa que nunca fue. Un texto en el cual “está implícito el entorno donde creció, donde trabajó, donde compuso y vivió, quienes lo contrataban”. También se logra reflexionar sobre una época y un género musical, “la música parrandera es un producto comercial” afirma Zahira “…y es la única música de Antioquia que le ha aportado al folclor colombiano”.

La crónica termina con una carta de despedida dirigida a una persona respetada y querida, a Octavio. “Fue escuchar con intuición a un ser humano, de allí partió la amistad y la posibilidad de que se abriera a contar su vida”. La investigación fue más allá, y desde la escucha, el compositor-cantante y la bailarina periodista construyeron una gran amistad.

[1] López Quintero, Zahira María; El cantor parrandero Octavio Mesa; 1era. edición, Colección Becas a la Creación; Secretaría de Cultura Ciudadana, Alcaldía de Medellín. Ed. Random Hause. Medellín, 2018.

Patricia Valencia Estrada

Comunicadora Social – periodista, Especialista en Políticas Culturales y Gestión Cultural. Ha participado como jurado en Altavoz en 2007, 2011 y 2016. Fue productora del Libro Medellín en Vivo La Historia del Rock publicado en 1997. Asesora en diseño y ejecución de proyectos culturales y comunicativos; y en producción de eventos culturales y académicos.

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